El lunes (15 de agosto) por la noche, Brasil se sorprendió cuando, el hasta entonces poco conocido Thiago Braz, conquistó la medalla de oro en salto con pértiga masculino. Al saltar los 6.03m y registrar un nuevo récord Olímpico, hecho que el atletismo brasileño no alcanzaba desde 1984, el atleta de 22 años alcanzó el mejor momento de su carrera hasta la actualidad.
